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Desde el primer nudo visible hasta la última hoja visible, la dosis a aplicar presenta 2 riesgos principales:

  • DEMASIADO nitrógeno y los riesgos asociados (consumo de agua, desecación, absorción limitada).
  • NO SUFICIENTE nitrógeno asociado con una pérdida de ganancia (Menos Rendimiento y Calidad).

El producto Balsamo aplicado hasta el estado de la última hoja visible, ayuda a alimentar la planta cuando las necesidades son mayores, cualquiera que sea las condiciones meteorológicas. Una deficiencia en esta etapa provoca pérdidas de rendimiento.

Al fin del ciclo, el conjunto del peso de grano se fabrica. Por lo tanto, cuanto más tarde se haga la aplicación, más nitrógeno se recupera en situación  de absorción ideal. Pero en este momento ya no es posible y razonable aplicar los fertilizantes al suelo.

El Balsamo, aplicado con la tercera aplicación y al crecimiento de la espiga, permite valorizar mejor la última aplicación de nitrógeno en el fin del ciclo, sin las desventajas, preservando el medio ambiente.

El tiempo durante el fin de ciclo es siempre decisivo.
Es durante las cosechas que las conclusiones son fáciles.